Posidoniaceae – Posidonia oceanica, la reina del mar

Seguramente algunas veces hemos podido bañarnos en el mar ante la presencia de unas algas verdes o marronosas con forma de largas cintas. Pues bien, se trata de la Posidonia oceanica, aunque no es un alga, sino una planta marina que se cree que es el organismo más longevo de la biosfera, y que habita en el Mar Mediterráneo.

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Pradera de Posidonia oceanica (por: Gronk)

Se trata de una planta que crece mediante rizomas que echan raíces en el suelo marino y crecen verticalmente buscando la luz. Cuando la planta se extiende forma semipraderas que, una vez se hacen más densas, se convierten en praderas. Se estima que en condiciones naturales una pradera de Posidonia se extiende a razón de 1cm por año, por tanto tiene un crecimiento muy lento y es vital no someterlas a agresión. Por desgracia la urbanización de las costas ha supuesto una amenaza para esta reina del mar, junto a otros factores como la pesca de arrastre, que supone la total destrucción del lecho marino.

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Pradera de Posidonia en expansión en una localidad costera de la provincia de Tarragona

La Posidonia crece y va cambiando sus hojas durante todo el año, aunque en los primeros meses fríos este cambio es más frecuente. Las hojas jóvenes son verdes y posteriormente se vuelven marrones por ser incapaces de ejecutar la fotosíntesis. Pueden alcanzar más de un metro de longitud. Las fibras que generan los rizomas, combinadas con el movimiento de las olas y las variaciones de las mareas se van acumulando y forman curiosas bolas que ruedan por el fondo marino hasta que son escupidas a la playa y quedan varadas durante la bajamar. Si alguna vez encuentras estas bolas de fibra ya sabes que esa zona cuenta con salud, ya que existe la presencia de praderas de Posidonia. En la siguiente foto se pueden ver dichas esferas, junto a ejemplares de Codium bursa.

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Esferas de Posidonia junto a ejemplares de Codium bursa en Cambrils, Tarragona

La Posidonia se extiende e interconecta mediante rizomas, y genera florescencias hermafroditas. El polen de las flores se vuelve gelatinoso cuando se libera en el agua. Si se produce polinización crecerán los frutos.

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Florescencia de la Posidonia oceanica

Los frutos de la Posidonia, llamados coloquialmente aceitunas de mar u olivas de mar por razones obvias, flotan en el agua hasta que se pudren y se abren, liberando unas semillas que entonces caen al fondo marino. Si se dan las condiciones necesarias generan nuevas plantas que continúan el ciclo vital.

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Germinación

La presencia de esta planta es de gran importancia en nuestras aguas y es habitual en el Mediterráneo. Es un excelente bioindicador, ya que crece únicamente en ecosistemas saludables y filtra las partículas en suspensión generando aguas menos turbias que le ayudan a realizar la fotosíntesis y crecer con más vigor. Además se estima que captura hasta un 14% del CO2 que producimos, a pesar de que vive únicamente en parte del litoral, ya que a más profundidad no hay luz y no podría crecer.

La Posidonia oceanica es capaz de convertir una simple explanada del lecho marino en todo un ecosistema con miles de especies dependientes directamente de la salud de dicha planta. Mis mejores hallazgos se han producido cerca de praderas de Posidonia. Entre sus hojas de movimientos bellos y sinuosos crecen innumerables especies que además custodian sus puestas al sentirse protegidas en el interior de las praderas. Una sola hoja de esta planta marina ya supone un ecosistema en sí, ya que está habitada por hongos, bacterias o microalgas.

 

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Escafópodos encontrados junto a una pradera de Posidonia

Es importante conocer la grandeza de la naturaleza para aprender a amarla y protegerla. Sirva esta entrada del blog para apreciar la importancia de la gran reina de nuestras aguas, la Posidonia oceanica.

Nota: “Oceanica” está escrito sin tilde por tratarse del nombre científico de la planta.

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Scaphopoda – Dentaliidae, unos colmillos de elefante en miniatura

Los escafópodos son unos animales que tienen similitudes con los gasterópodos y los lamelibranquios. Su concha es coniforme con una ligera curva que, en algunos casos, puede verse exagerada adoptando forma de boomerang. Como norma general tienen forma de colmillos de elefante, lo cual le ha proporcionado a una de las familias más comunes el nombre de “dentálidos”.

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Dentálidos cogidos en las costas de la provincia de Tarragona

Tienen una abertura en cada lado. La más grande les sirve para enterrarse parcialmente con su pie, normalmente en fondos de arena fina o muy fina, también fangosa. La abertura pequeña la utilizan para hacer pasar agua de mar y hurgar entre los minúsculos granos de arena en busca de microorganismos y detritos que comer. Carecen de cabeza en sí misma claramente definida y no tienen ojos, pero tienen unos microtentáculos cerca de su boca llamados captáculos que les ayudan a acercarse los alimentos, los cuales son triturados con su boca en disposición de rádula. (Más detalles de la rádula y una foto microscópica de la misma aquí).

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Diversos escafópodos cogidos en las playas de Málaga y Tarragona

Dentro de la clase Scaphopoda hay diversas familias que viven en mares profundos, pero también las hay que viven en los litorales, como ocurre con la familia Dentaliidae. Si vas a playas de arenas muy finas y ves zonas de aguas muy tranquilas (abrazadas por espigones, por ejemplo) tal vez tengas la suerte de encontrarlos.

Aporrhaidae – Aporrhais pespelicani, un pie de pelícano

La familia Aporrhaidae tiene algunas especies curiosas por su forma, y la más extendida y conocida es la Aporrhais pespelicani, que debe su nombre a la forma que tiene, parecida al pie de un palmípedo.

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Aporrhais pespelicani procedentes de Torredembarra, Tarragona

Su concha es muy robusta, con hasta diez espiras dextrógiras que acaban en cuatro prolongaciones puntiagudas formando el pliegue externo. El canal sifonal también acaba en punta. El pliegue interior protege la cabeza del gasterópodo que la habita.

El color más habitual es amarillento o pardo, aunque en zonas de sedimentos oscuros se pueden encontrar en tonos grises y negros (es el caso del Delta del Ebro, por ejemplo). Conviene recordar que el color de las conchas depende de reacciones químicas que vienen dadas por la alimentación, el hábitat y otros condicionantes. Los moluscos extraen calcio de su alimentación y lo transforman en cristalizaciones que son depositadas por el manto en la concha. Una alimentación uniforme genera una concha de tono uniforme. Una alimentación variada genera conchas de color variado, manchas y patrones diferentes.

La Aporrhais pespelicani vive en suelos sedimentarios blandos, arenosos o fangosos y hasta una profundidad de 80m. A veces es habitada por cangrejos ermitaños, aunque no es muy habitual, ya que su forma les dificulta el desplazamiento.

Cymbuliidae – Cymbulia peronii, mariposa de las profundidades

El Mar encierra miles de secretos fascinantes, vidas de muy diversos tipos y seres realmente extraordinarios. Es el caso de la Cymbulia Peronii, un curiosísimo molusco que carece de concha y manto. En su lugar ha desarrollado una pseudoconcha cartilaginosa totalmente transparente.

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Pseudoconcha de Cymbulia peronii recogida en las playas de Creixell, Tarragona

La Cymbulia peronii es un gasterópodo que habita en mares de aguas templadas de entre 13 y 27 grados centígrados y soporta una salinidad de hasta el 35%. Es un animal pelágico y desarrolla su vida en profundidades de 150 a 2000m.

Se alimenta de microplancton a través de su membrana mucosa. Las vísceras forman un pequeño núcleo oscuro dentro del cuerpo transparente y es la única parte visible claramente de este curioso molusco.

En algunos lugares se le conoce coloquialmente como Mariposa de Mar, debido a que posee dos extensiones en forma de alas que le ayudan a navegar elegantemente por las profundidades, a una velocidad media de 10mm/s.

En el siguiente vídeo cedido amablemente por su autora, Cristina Hernández, se puede ver un ejemplar de Cymbulia peronii completo. Puede distinguirse claramente la masa visceral en el centro del animal.

Forma parte del megaloplancton marino pelágico. Sus pseudoconchas pueden llegar a tierra en días de temporal, quedando varadas en la arena. Cuando se introducen en agua son prácticamente imperceptibles. Para conservarlas se deben limpiar bien e introducir en una disolución al 70% de alcohol.

La familia Cymbuliidae engloba a tres especies de las cuales esta es la que alcanza un mayor tamaño.

Codiaceae – Codium bursa, ¿una esponja de mar?

Los temporales traen consigo numerosos objetos, animales y plantas que proceden del mar y quedan varados en playas y costas. Es el caso de la Codium bursa. Pero, ¿qué es exactamente?

Con solamente ver la siguiente foto podemos deducir que, por su forma, textura, disposición de fibras y consistencia se trata de una esponja.

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Ejemplar de Codium bursa deteriorado por falta de agua

Sin embargo esta deducción sería errónea, ya que la Codium bursa es una de las algas más comunes del Mediterráneo y el Atlántico. Se trata de algas perennes, aunque es más fácil verlas en meses fríos.

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Codium bursa en su estado natural

Son huecas por dentro y cuando el ejemplar es muy grande suele achatarse por la parte superior. Es de color verde oscuro y consta de una sola célula gigante con ramificaciones múltiples. Almacena gran cantidad de agua en su interior. Si la apretamos con la mano podremos ver el agua que llega a contener.

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Agua almacenada dentro de un ejemplar de Codium bursa

La Codium bursa vive en suelos preferentemente rocosos, entre 10 y 20 metros de produndidad, poco inclinados, con mucha sedimentación y bien iluminados. Puede crecer hasta 35-40 cm, aunque lo habitual es verla de unos 10-15 cm.

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Codium bursa recién sacada del mar

Es sin duda una de las especies más curiosas de algas y un ejemplo de macrocélula marina.

Donacidae – Donax trunculus, la coquina de mar

La Donax trunculus, coloquialmente “coquina”, es un molusco bivalvo de la familia Donacidae muy abundante en todo el Mediterráneo, aunque puede encontrarse en mares de temperatura media de todo el mundo.

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Donax trunculus

Vive habitualmente en arenas finas o fangares de zona intermareal y su carne es muy apreciada gastronómicamente. Normalmente se cogen durante la bajamar.

Posee dos valvas simétricas entre sí, y cuya forma es ligeramente más redondeada en un lado que en el otro. Su concha es muy lisa y brillante, con líneas longitudinales de tonos variados y puede o no presentar líneas más gruesas transversales. Los colores suelen ser violáceos, amarillos, pardos o claros.

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Concha de Donax trunculus

El interior de las valvas suele mezclar siempre el color blanco con el morado y muestra un fino dentado que es prácticamente imperceptible desde el exterior.

En el siguiente vídeo, grabado en las arenas de la Punta del Fangar del Delta del Ebro, puede verse cómo una coquina de mar se entierra en la arena. Es el modo habitual que usan los bivalvos para introducirse en los suelos arenosos de las playas.

 

 

Muricidae – Thais haemastoma, un tinte romano

La Thais haemastoma, también conocida como Stramonita haemastoma y, coloquialmente, “boca roja”, es uno de los más frecuentes gasterópodos de la familia Muricidae. Su concha, muy robusta, posee una apertura amplia, ovalada y con el canal sifonal corto.

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Thais haemastoma, costas de Tarragona

Su nombre coloquial de “boca roja” proviene del color de su apertura, que suele ser entre anaranjado y rojizo, dependiendo del ejemplar. Tienen un tamaño máximo habitual de unos 8cm.

Vive en las costas rocosas del Mediterráneo, Cantábrico, Azores y Canarias, el Golfo de México y las costas de Brasil principalmente, en línea intermareal. Se alimenta de otros moluscos y carroña excepto en su etapa larvaria, en la que come principalmente pequeñas algas.

Se reproduce entre Marzo y Agosto, poniendo unos huevos encapsulados de color rosado pálido de los que saldrán una media de 500 ejemplares.

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Thais haemastoma

Es capaz de perforar conchas y devorar moluscos con su rádula, la cual produce pequeñas cantidades de una substancia de color púrpura. Este hecho era conocido por los romanos, que necesitaban capturar un gran número de ejemplares para sacar tinte de dicho color. Los romanos mostraban su rango exhibiendo ropas con tintes púrpuras, ya que era muy costoso conseguir este pigmento y requería de mucho trabajo.

En los últimos años he apreciado un notable descenso de hallazgos de esta especie en las costas de Tarragona. Como los moluscos son bioindicadores no hay duda de que algún cambio ha provocado la drástica disminución de Thais haemastoma en nuestras costas.

Polyplacophora – Chitonidae, unos animales antediluvianos

Los poliplacóforos son unos peculiares moluscos caracterizados por estar cubiertos por diversas placas de base calcárea que les sirven de protección. Engloba a unas 600 especies y han evolucionado muy poco a lo largo de la historia.

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Quitones cogidos en el litoral mediterráneo, entre redes de pesca

Los quitones (forma españolizada de “chitones”) constan de un cuerpo blando cubierto por 8 placas articuladas montadas una sobre la otra, a modo de tejas de un tejado. En la foto superior se puede ver el interior (izquierda) y el exterior (derecha). Dichas placas tienen una composición calcárea con aragonita, una de las formas del carbonato cálcico, también presente en la concha de muchos otros moluscos.

Viven en las zonas rocosas en línea intermareal, es decir, en la zona que va desde la línea de pleamar a la de bajamar.

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Quitón fotografiado en una playa de Tarragona

Son animales muy difíciles de ver, no solo por su escasez, sino porque se mimetizan muy bien con su entorno. Para buscarlos hay que mirar en las zonas rocosas habitadas por lapas y, como comen algas, en sitios que tengan restos orgánicos de vegetales marinos. Su cuerpo se pega literalmente a las rocas y su faldón carnoso hace hermética su adherencia. Es prácticamente imposible acceder a su cuerpo cuando está con vida.

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Quitones mimetizados con su entorno rocoso en Tarragona

La boca de los quitones tiene configuración de rádula, una zona cubierta de dientes microscópicos dedicados a raspar superficies para obtener los nutrientes. Estos dientes esconden un secreto: están cubiertos de magnetita, lo cual los hace muy resistentes.

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Rádula vista con microscopio electrónico

Tienen hábitos nocturnos, quedando inmóviles con la presencia de luz solar, si bien es normal que permanezcan en un mismo punto durante largo tiempo. Como curiosidad, si se diera el caso de que se desprendieran de la roca en la que viven, tienen la habilidad de enroscarse de manera que sus placas les protegen de posibles enemigos.

Pectinidae – Chlamys varia, colores y más colores

La extensa familia de bivalvos Pectinidae posee muchas especies diferentes, entre las cuales se encuentra por ejemplo la clásica vieira gallega. Una de las especies más coloridas es la Chlamys varia.

Una característica de este molusco es que sus valvas presentan solamente una de sus aurículas u “orejas”, como puede apreciarse en la siguiente foto. Por tanto si las encontramos no debemos deducir que la concha está rota.

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Diferentes ejemplares de Chlamys varia

En la Chlamys ambas valvas son similares, al contrario de otras especies de la familia Pectinidae, que poseen una valva plana y otra cóncava. Es admirable la cantidad de colores y texturas que puede adoptar esta especie: amarillas, violetas, pardas, naranjas, rojas, lisas, rayadas, con manchas…

Vive en suelos arenosos y se alimenta de plancton marino por filtración. Si es descubierta puede huir con pequeños impulsos a chorro provocados por la apertura y cierre de su concha.

Epitoniidae – Gyroscala lamellosa, gótico en el mar

La familia Epitoniidae es muy numerosa, abarcando hasta 630 especies diferentes. En el Mediterráneo podemos ver algunos de sus preciosos ejemplares, que son predadores, como la Gyroscala lamellosa, la Gyroscala rupicola o la Epitonium clathrus. Dichos ejemplares se pueden encontrar en la costa atlántica norte, el mar Mediterráneo y el mar Negro.

Epitonidae - Gyroscala Lamellosa

Gyroscala lamellosa

Estos gasterópodos normalmente buscan anémonas de mar o corales, ya que bajo su amparo encuentran comida segura. Su ubicación habitual es, como norma general, suelo arenoso.

Epitonidae - Gyroscala Rupicola

Gyroscala rupicola

Las espiras de la familia Epitoniidae son globosas y a menudo, dependiendo de la especie, están adornadas con pronunciadas costillas longitudinales que van desde la primera a la última espira.

Epitonidae - Epitonium Clathrus

Epitonium clathrus

Poseen un opérculo casi circular, con espiras o círculos concéntricos visibles y que cierra de manera hermética la concha para evitar ser depredada cuando el animal se encuentra oculto en el interior.