Aporrhaidae – Aporrhais Pespelicani, un pie de pelícano

La familia Aporrhaidae tiene algunas especies curiosas por su forma, y la más extendida y conocida es la Aporrhais Pespelicani, que debe su nombre a la forma que tiene, parecida al pie de un palmípedo.

Aporrhaidae - Aporrhais Pespelicani

Aporrhais Pespelicani procedentes de Torredembarra, Tarragona

Su concha es muy robusta, con hasta diez espiras dextrógiras que acaban en cuatro prolongaciones puntiagudas formando el pliegue externo. El canal sifonal también acaba en punta. El pliegue interior protege la cabeza del gasterópodo que la habita.

El color más habitual es amarillento o pardo, aunque en zonas de sedimentos oscuros se pueden encontrar en tonos grises y negros (es el caso del Delta del Ebro, por ejemplo). Conviene recordar que el color de las conchas depende de reacciones químicas que vienen dadas por la alimentación, el hábitat y otros condicionantes. Los moluscos extraen calcio de su alimentación y lo transforman en cristalizaciones que son depositadas por el manto en la concha. Una alimentación uniforme genera una concha de tono uniforme. Una alimentación variada genera conchas de color variado, manchas y patrones diferentes.

La Aporrhais Pespelicani vive en suelos sedimentarios blandos, arenosos o fangosos y hasta una profundidad de 80m. A veces es habitada por cangrejos ermitaños, aunque no es muy habitual, ya que su forma les dificulta el desplazamiento.

Cymbuliidae – Cymbulia Peronii, mariposa de las profundidades

El Mar encierra miles de secretos fascinantes, vidas de muy diversos tipos y seres realmente extraordinarios. Es el caso de la Cymbulia Peronii, un curiosísimo molusco que carece de concha y manto. En su lugar ha desarrollado una pseudoconcha cartilaginosa totalmente transparente.

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Pseudoconcha de Cymbulia Peronii recogida en las playas de Creixell, Tarragona

La Cymbulia Peronii es un gasterópodo que habita en mares de aguas templadas de entre 13 y 27 grados centígrados y soporta una salinidad de hasta el 35%. Es un animal pelágico y desarrolla su vida en profundidades de 150 a 2000m.

Se alimenta de microplancton a través de su membrana mucosa. Las vísceras forman un pequeño núcleo oscuro dentro del cuerpo transparente y es la única parte visible claramente de este curioso molusco.

En algunos lugares se le conoce coloquialmente como Mariposa de Mar, debido a que posee dos extensiones en forma de alas que le ayudan a navegar elegantemente por las profundidades, a una velocidad media de 10mm/s.

En el siguiente vídeo cedido amablemente por su autora, Cristina Hernández, se puede ver un ejemplar de Cymbulia Peronii completo. Puede distinguirse claramente la masa visceral en el centro del animal.

Forma parte del megaloplancton marino pelágico. Sus pseudoconchas pueden llegar a tierra en días de temporal, quedando varadas en la arena. Cuando se introducen en agua son prácticamente imperceptibles. Para conservarlas se deben limpiar bien e introducir en una disolución al 70% de alcohol.

La familia Cymbuliidae engloba a tres especies de las cuales esta es la que alcanza un mayor tamaño.

Codiaceae – Codium Bursa, ¿una esponja de mar?

Los temporales traen consigo numerosos objetos, animales y plantas que proceden del mar y quedan varados en playas y costas. Es el caso de la Codium Bursa. Pero, ¿qué es exactamente?

Con solamente ver la siguiente foto podemos deducir que, por su forma, textura, disposición de fibras y consistencia se trata de una esponja.

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Ejemplar de Codium Bursa deteriorado por falta de agua

Sin embargo esta deducción sería errónea, ya que la Codium Bursa es una de las algas más comunes del Mediterráneo y el Atlántico. Se trata de algas perennes, aunque es más fácil verlas en meses fríos.

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Codium Bursa en su estado natural

Son huecas por dentro y cuando el ejemplar es muy grande suele achatarse por la parte superior. Es de color verde oscuro y consta de una sola célula gigante con ramificaciones múltiples. Almacena gran cantidad de agua en su interior. Si la apretamos con la mano podremos ver el agua que llega a contener.

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Agua almacenada dentro de un ejemplar de Codium Bursa

La Codium Bursa vive en suelos preferentemente rocosos, entre 10 y 20 metros de produndidad, poco inclinados, con mucha sedimentación y bien iluminados. Puede crecer hasta 35-40 cm, aunque lo habitual es verla de unos 10-15 cm.

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Codium Bursa recién sacada del mar

Es sin duda una de las especies más curiosas de algas y un ejemplo de macrocélula marina.

Donacidae – Donax Trunculus, la coquina de mar

La Donax Trunculus, coloquialmente “coquina”, es un molusco bivalvo de la familia Donacidae muy abundante en todo el Mediterráneo, aunque puede encontrarse en mares de temperatura media de todo el mundo.

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Donax Trunculus

Vive habitualmente en arenas finas o fangares de zona intermareal y su carne es muy apreciada gastronómicamente. Normalmente se cogen durante la bajamar.

Posee dos valvas simétricas entre sí, y cuya forma es ligeramente más redondeada en un lado que en el otro. Su concha es muy lisa y brillante, con líneas longitudinales de tonos variados y puede o no presentar líneas más gruesas transversales. Los colores suelen ser violáceos, amarillos, pardos o claros.

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Concha de Donax Trunculus

El interior de las valvas suele mezclar siempre el color blanco con el morado y muestra un fino dentado que es prácticamente imperceptible desde el exterior.

En el siguiente vídeo, grabado en las arenas de la Punta del Fangar del Delta del Ebro, puede verse cómo una coquina de mar se entierra en la arena. Es el modo habitual que usan los bivalvos para introducirse en los suelos arenosos de las playas.

 

 

Muricidae – Thais Haemastoma, un tinte romano

La Thais Haemastoma, también conocida como Stramonita Haemastoma y, coloquialmente, “boca roja”, es uno de los más frecuentes gasterópodos de la familia Muricidae. Su concha, muy robusta, posee una apertura amplia, ovalada y con el canal sifonal corto.

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Thais Haemastoma, costas de Tarragona

Su nombre coloquial de “boca roja” proviene del color de su apertura, que suele ser entre anaranjado y rojizo, dependiendo del ejemplar. Tienen un tamaño máximo habitual de unos 8cm.

Vive en las costas rocosas del Mediterráneo, Cantábrico, Azores y Canarias, el Golfo de México y las costas de Brasil principalmente, en línea intermareal. Se alimenta de otros moluscos y carroña excepto en su etapa larvaria, en la que come principalmente pequeñas algas.

Se reproduce entre Marzo y Agosto, poniendo unos huevos encapsulados de color rosado pálido de los que saldrán una media de 500 ejemplares.

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Thais Haemastoma

Es capaz de perforar conchas y devorar moluscos con su rádula, la cual produce pequeñas cantidades de una substancia de color púrpura. Este hecho era conocido por los romanos, que necesitaban capturar un gran número de ejemplares para sacar tinte de dicho color. Los romanos mostraban su rango exhibiendo ropas con tintes púrpuras, ya que era muy costoso conseguir este pigmento y requería de mucho trabajo.

En los últimos años he apreciado un notable descenso de hallazgos de esta especie en las costas de Tarragona. Como los moluscos son bioindicadores no hay duda de que algún cambio ha provocado la drástica disminución de Thais Haemastoma en nuestras costas.

Polyplacophora – Chitonidae, unos animales antediluvianos

Los poliplacóforos son unos peculiares moluscos caracterizados por estar cubiertos por diversas placas de base calcárea que les sirven de protección. Engloba a unas 600 especies y han evolucionado muy poco a lo largo de la historia.

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Quitones cogidos en el litoral mediterráneo, entre redes de pesca

Los quitones (forma españolizada de “chitones”) constan de un cuerpo blando cubierto por 8 placas articuladas montadas una sobre la otra, a modo de tejas de un tejado. En la foto superior se puede ver el interior (izquierda) y el exterior (derecha). Dichas placas tienen una composición calcárea con aragonita, una de las formas del carbonato cálcico, también presente en la concha de muchos otros moluscos.

Viven en las zonas rocosas en línea intermareal, es decir, en la zona que va desde la línea de pleamar a la de bajamar.

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Quitón fotografiado en una playa de Tarragona

Son animales muy difíciles de ver, no solo por su escasez, sino porque se mimetizan muy bien con su entorno. Para buscarlos hay que mirar en las zonas rocosas habitadas por lapas y, como comen algas, en sitios que tengan restos orgánicos de vegetales marinos. Su cuerpo se pega literalmente a las rocas y su faldón carnoso hace hermética su adherencia. Es prácticamente imposible acceder a su cuerpo cuando está con vida.

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Quitones mimetizados con su entorno rocoso en Tarragona

La boca de los quitones tiene configuración de rádula, es como una superficie cubierta de dientes microscópicos dedicados a raspar las superficies para obtener los nutrientes. Estos dientes esconden un secreto: están cubiertos de magnetita, lo cual los hace muy resistentes.

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Rádula vista con microscopio electrónico

Tienen hábitos nocturnos, quedando inmóviles con la presencia de luz solar, si bien es normal que permanezcan en un mismo punto durante largo tiempo. Como curiosidad, si se diera el caso de que se desprendieran de la roca en la que viven, tienen la habilidad de enroscarse de manera que sus placas les protegen de posibles enemigos.

Pectinidae – Chlamys Varia, colores y más colores

La extensa familia de bivalvos Pectinidae posee muchas especies diferentes, entre las cuales se encuentra por ejemplo la clásica vieira gallega. Una de las especies más coloridas es la Chlamys Varia.

Una característica de este molusco es que sus valvas presentan solamente una de sus aurículas u “orejas”, como puede apreciarse en la siguiente foto. Por tanto si las encontramos no debemos deducir que la concha está rota.

Pectinidae - Chlamys Varia

Diferentes ejemplares de Chlamys Varia

En la Chlamys ambas valvas son similares, al contrario de otras especies de la familia Pectinidae, que poseen una valva plana y otra cóncava. Es admirable la cantidad de colores y texturas que puede adoptar esta especie: amarillas, violetas, pardas, naranjas, rojas, lisas, rayadas, con manchas…

Vive en suelos arenosos y se alimenta de plancton marino por filtración. Si es descubierta puede huir con pequeños impulsos a chorro provocados por la apertura y cierre de su concha.

Epitoniidae – Gyroscala Lamellosa

La familia Epitoniidae es muy numerosa, abarcando hasta 630 especies diferentes. En el Mediterráneo podemos ver algunos de sus preciosos ejemplares, que son predadores, como la Gyroscala Lamellosa, la Gyroscala Rupicola o la Epitonium Clathrus. Dichos ejemplares se pueden encontrar en la costa atlántica norte, el mar Mediterráneo y el mar Negro.

Epitonidae - Gyroscala Lamellosa

Gyroscala Lamellosa

Estos gasterópodos normalmente buscan anémonas de mar o corales, ya que bajo su amparo encuentran comida segura. Su ubicación habitual es, como norma general, suelo arenoso.

Epitonidae - Gyroscala Rupicola

Gyroscala Rupicola

Las espiras de la familia Epitoniidae son globosas y a menudo, dependiendo de la especie, están adornadas con pronunciadas costillas longitudinales que van desde la primera a la última espira.

Epitonidae - Epitonium Clathrus

Epitonium Clathrus

Poseen un opérculo casi circular, con espiras o círculos concéntricos visibles y que cierra de manera hermética la concha para evitar ser depredada cuando el animal se encuentra oculto en el interior.

 

 

Lepadidae – Lepas Pectinata, un percebe con concha

La Lepas Pectinata es un crustáceo de la familia Lepadidae, la cual engloba siete especies, y que está estrechamente emparentada con el Percebe (Pollicipes Pollicipes). A diferencia de éste, posee una terminación con una formación calcárea, lo cual le da el nombre de “pectinata”.

Lepas Pectinata en la playa de Creixell, Tarragona

Ejemplares de Lepas Pectinata cogidas en la playa de Creixell, Tarragona

Cuando está bajo el agua saca sus garfios al exterior para alimentarse de los nutrientes del agua marina por filtración. El movimiento de sus garfios se produce a merced del movimiento del agua, por tanto, suelen vivir en aguas con un oleaje moderado o fuerte, lo cual redunda positivamente en su alimentación. Vive en zonas pelágicas, normalmente en colonias de varios ejemplares, que suelen adherirse a la superficie de objetos flotantes como boyas, balizas marinas o troncos a la deriva. Es habitual que los días de temporal estos objetos lleguen a tierra, momento en que se pueden observar estos ejemplares de cerca.

Echinoidea – Echinocardium Cordatum, un erizo albino

De todos los erizos de mar, uno de los más curiosos es el Echinocardium Cordatum, un erizo blanco que en vez de púas tiene “pelos”. Petenece a la familia Spatangidae, que engloba a más de veinte especies. Se alimenta de detritos del fondo marino, por lo que a veces se entierran en la arena.

El color de sus “pelos” suele ser pardo claro. Cuando el animal muere, van cayendo por acción del desplazamiento aleatorio y el consiguiente roce, dejando visible el precioso exoesqueleto, fino como el papel. Es difícil que lleguen íntegros a costa.

Echinocardium Cordatum

Echinocardium Cordatum

El exoesqueleto del Echinocardium Cordatum es extremadamente delicado, un leve golpe lo rompería. Es de color blanco y tiene unos orificios en disposición de estrella de cuatro puntas. La parte inferior posee una entrada ventral por donde el animal come.

Exoesqueletos de Echinocardium Cordatum

Exoesqueletos de Echinocardium Cordatum, Tarragona, España

El tamaño de estos animales puede llegar a los diez centímetros, aunque lo habitual es encontrarlos de menor tamaño.

Existen otras especies de Spatangus diferentes, con exoesqueletos más duros y de colores y tamaños diferentes, como el Brissus Unicolor.

Exoesqueleto de Brissus Unicolor

Exoesqueleto de Brissus Unicolor de 12cm, Almería, España

Agradecimientos: La identificación de estas dos especies ha sido posible gracias a los comentarios de Carles Dorado y “FBM”, ya que a pesar de que paso horas delante de Google buscando y aprendiendo no tenía bien identificados estos animales. Gracias, por tanto, a ambos.